El teléfono

El teléfono

En una ciudad conocida por sus playas y vistas, a veces se olvidan los eventos violentos de su pasado. Esto sucedió en Guaymas, Sonora, en el 2008. Gracias, Jesus, por compartir tu historia de terror con nosotros. Cuenta tu historia en: TerrorHistoriasReales.com
En una ciudad conocida por sus playas y vistas a veces se olvidan los eventos violentos de su pasado. Mi nombre es hé Güey y Jesús nos cuenta su historia de terror. Soy de un puerto de sonora llamado Whymas, que está al sur del Estado. Es un lugar muy caluroso y también un buen lugar para vacacionar, porque, pues estámbién otros la playas. También está es un municipio rio por montañas cerros que la gente utiliza para salir a pasear. Y pues ese contraste visual que te generan los paisajes son, pues, son muy bonitos y siempre como que la gente que está animada y no suceden conflictos sociales, no es tan común contrastando eso que acabo de decir, tiene antecedentes violentos que se remontan. A años de la Revolución Mexicana. Fue un lugar donde se defendió y, pues es muy común encontrarte cosas de esas épocas o que existan historias entre las familias que vienen de años y que sean contadas de ese tipo de sucesos, circunstancia de tener tantos años un municipio formado creas y también, pues, situaciones que mucha gente defiende, como pues hay casos que a la entrada de Aguaimas, por la zona sur, por la carretera, pues que se aparecen personas que se suben a tu carro, cosas que, pues la verdad yo no podría comprobar. Pero no no más lo dice alguien, sino que es un muchas personas comparten ese mismo suceso. Así como esa, hay muchas. Ahí hay un lugar, un salón donde, según esto, se vio al diablo y, como comento, muchas personas apoyan este tipo de historias que, pues ya está en cada quien creer o no, pero a mí me pasó algo. En el año dos mil ocho yo tenía diez años. Fue en un verano, un verano caluroso. Como todas mis tardes, yo jugaba con un primo. Mi casa está a dos casas de distancia a la casa de mi abuelo. Entonces, pues, era muy común de que salir de mi casa e ir a la casa de mi abuelo. Entre medio de mi casa y la de mi abuelo había dos casas que eran de la misma familia. Pero, pues esta parecía ser una sola casa porque había dos entradas, pero no el patio está era común. Entonces, esas personas eran familiares un poco lejanos de nosotros. Pero si llegábamos a tener ahí como ese grado de familia, entonces, pues, era muy normal que yo entrara a ese patio y así de niño. Entonces esa casa fue era habitada por dos personas ya mayores, porque, pues tuvieron sus hijos y cada quien formó sus familias y se fueron y esas personas mayores por su edad tuvieron que mudarse a un lugar más tranquilo y más como agradable para ellos, más que que tuvieran una buena vejez con su familia. Entonces, porque una de las complicaciones que había es que aquí es una subida. Yo vivo a faldas de un cerro, uno de los cerros más grandes de heymas. Entonces tuvieron que irse y esa casa se quedó la banda en abandono casi. Pero pues siempre tratábamos de como mi mamá y mi familia, de cuidar esa casa porque era de familiares lejanos. Entonces no dejábamos que que alguien entrara o algo así. Mi abuelo quitó una barda que dividía su casa a esa casa. La verdad no sé por cuál fue el motivo. Pero esa barda, pues se quitó y mi abuelo no entraba a la casa abandonada. Pero pues estaba como en acceso y pues había un cuarto atrás la casa, pues como te la podría describir, es que estaba grande de enfrente, estaba todas las habitaciones, había un pedazo que era atrás, que era el patio, y en la una esquina había un cuarto que era la cocina, la verdad, esa cosas. No sé por qué tenían la cocina separada de todas las demás habitaciones, me imagino por cuestiones de comodidad o algo así, pero estaba separado. Entonces en ese cuarto ya estaba todo, se había quitado todo, y era muy llamativo un teléfono que estaba colgado en la pared era un teléfono entre cremita y Rosa, que era de los antiguos que se obtenían. Era como de círculo y que tenías que marcar el número y dejar que se regresaran con cable y todo, y estaba en la pared de esa. Yo la verdad no lo alcanzaba muy bien, pero si a veces lo tocaba, porque yo tuve muchos juguetes y pues los compartía con mi primo y teníamos a veces bastantes juguetes y grandes, entonces teníamos que ocupamos un lugar donde almacenarlos y pedimos permiso para meterlos a esa casa, a ese cuarto. En específico, así fue los juguetes que ya no usaba, juguetes viejos que tal vez vendía o tal vez íbamos a regalar por mientras íbamos a dejarlos allá. Y pues sí los guardamos. Pero pues yo, como niño, a veces quería jugar con algo que estaba en ese cuarto y yo tenía que salir de mi casa e ir para allá Y la verdad yo no lo hacía solo entonces yo se lo pedía a mi hermana, que siete años mayor que yo, y pues ella, en esa edad casi ya era mayor de edad de ella y nunca me quiso acompañar. Ella decía que sentía muy se desesperaba al entrar a la casa, siquiera aunque entramos a la casa de mi abuelos y ella sabía que íbamos a ir a ese cuarto. Ya sentía un cierto estrés. Y pues mi abuelo también mi abuelo yo, pues fue una persona muy valiente y todo, pero no sé por qué nunca me quiso acompañar. El único que me acompañaba era mi primo que éramos de la misma edad hubo, pues era una persona seria, pero que siempre me siguió esa. Teníamos como las mismas, compartíamos un poco las mismas ideas. Entonces En una de las tantas ocasiones en las que íbamos siempre era entrar y salir casi corriendo, por no sé por qué o sea. Era algo sin motivo, el salir corriendo de ahí como asustados, como si alguien nos vi viniera persiguiendo. Pero pues creo yo que a todos nos ha pasado al sentir como algo tenso no sé. En una de esas ocasiones necesitábamos sacar varias cosas grandes porque íbamos a jugar fútbol y pues yo tenía unas porterías chicas para colocarlas así en donde jugar. Entonces el hacerlo en uno por uno. Íbamos a tardar menos, entonces él entraba, sacaba algo y luego entraba yo y sacaba otra cosa, Y así estábamos yendo y viniendo. Y en una de esas no recuerdo si él se aturó en la casa de mi abuelo, porque no pasaba uno de los tubos y y pues yo fui a ayudarle y escuchamos como un teléfono sonaba, sonaba así con un timbre bien antiguo, o sea, no sé cómo describirlo como roto, como a un sonido quebradizo que y muy chillante. Entonces los dos nos miramos a la cara y creo que lo que primero pensamos porque yo lo hice y los dos nos asustamos fue estas zonas nueva, un teléfono el que está en la casa abandonado. No, entonces nos salimos corriendo de ahí asustados. Le contamos a nuestras familias la verdad. No nos creyeron. No nos creyó nadie. Y el único que sí dijo algo fue mi abuelo. Él sí comentó que en ocasiones, como él, su cuarto daba casi al ras de esa habitación, de cuarto donde yo guardaba mis juguetes, donde estaba el teléfono, que escuchaba ese teléfono, ya cuando mi abuelo dijo es una persona que era muy seria, que no hubiera mentido ni tenía la necesidad de siquiera de decirlo, pues todo fue como de que a ver vamos a investigar un poquito de lo que está pasando en esa casa. Entonces yo recuerdo que fue mi mamá y un tío y pues yo llegamos al lugar, vimos el teléfono y el cable del teléfono estaba desconectado. Tanto el bueno, pues era esos teléfonos, pues un mecánicos era el de el de solamente el cable de señal se podría decir estaba totalmente desconectado y al querer al verlo, fue como el que nomás nos salimos. Fue verlo y salirnos. Entonces yo seguía teniendo a mis juguetes ahí porque, pues no nos habíamos sacado. No sé si era valentía o desesperación. No sé fui solo la segunda vez. Entonces, cuando yo entré, el teléfono ya estaba abajo, No estaba el postrado en la PARED, pero lo raro era que el teléfono estaba en una manera en que no se cayó, o sea como si alguien realmente lo hubiera quitado de la pared, lo hubiera acomodado y hubiera quitado los tornillos. Pero en la PARED, pues no estaba ningún agujero de tornillos, pero había dos tornillos tirados en el suelo y el teléfono muy bien acomodado con el cable. Hasta pues, enredado, en esa misma calle han sucedido más cosas. Jesús continúa su historia. Después de esto, quédate con nosotros en ese tiempo. Fue lo más pues impactante es que mi abuela estaba de vacaciones en Estados Unidos con unas tías. Entonces yo recuerdo que yo fui a esa casa solo porque yo abrí también la casa de mi abuelo para entrar y al patio era un día en la mañana. Entonces, al ver eso, pues sí, fue muy impactante para mí, yo vine con mi mamá y le dije que este teléfono lo habían quitado, que alguien quien lo quitó le pregunté y porque también lo quería agarrar. Era. Me llamaba demasiado la atención ese teléfono y de hecho, yo digo que está donde está, donde se quedó, porque ya nadie quiso tocarlo. Mi mamá por la tarde, junto con otros familiares, fuimos y yo no sabía que la finalidad, la visita de esa casa era para quitar mis juguetes y traérnoslos, porque en esa casa, pues el teléfono nadie había entrado ni había tenido acceso en días de de qué pasara ahí pues lo que cuento fue en cuestión. Yo creo que de una semana o menos. O sea, Yo recuerdo que la vez que escuchamos el teléfono fue como un no sé, un jueves, el viernes, mi abuelo nos dijo que eso era de que ya sonaba el sábado. Él ya no estaba en Guaymas. Entonces sí, fue muy pues, muy no sé, no sé cómo decirlo, muy muy lógico que él lo quitara antes de irse, pues y porque fue muy rápido lo del teléfono. Entonces ya después de eso fui creciendo. Pasaron un poco más de tiempo, un poco más de tiempo y empecé a conocer historias que pasaban solo en ese caso, sino que en todas las casas que están alrededor de la mía, que pues hay personas que aparecen en los árboles más grandes o en los patios que ven personas que ya fallecieron, por ejemplo, afuera de mi caso, también se dice que viene un señor y se para y ve para adentro y a los minutos se va, pues, porque pues, mi papá falleció en el dos mil once. Después de eso, una persona me comentó que había visto a mi papá que como que lo habíamos dejado sin entrar, que no le abríamos y que dejamos las llaves afuera. Pero pues yo le comenté a esa persona a que mi papá ya había fallecido. Entonces no había lógica en que mi papá estuviera, pues afuera. Pero la persona que me lo dijo nunca fue en Apán. Quiero asustarte porque ella sé que no sabía de lo que había pasado en mi familia. Entonces eso es lo que a mí me sucedió. Y la verdad sí, si está un poco raro. Una de las razones la o que la casa está así de abandonada y sola también es que tiene gran historial de personas fallecidas, personas mayores que, pues, podrían ser por la edad o por no, pero también de niños han fallecido. Hay historias de que en esa casa, pues se han visto niños, luego también animales. A veces hay gatos muertos y la verdad, pues cuando un animal muere huele muy fuerte y pues en esa casa no da ese olor. O sea la casa no tiene ventanas ni puerta de enfrente, entonces no da ese olor de muerto y ya han aparecido bastantes se miran desde la calle. La verdad, yo no entro, pero desde la calle se ve como esta si está, pues ahí hay un animal muerto y no apesta y de repente ya solamente está él esque o cuando llegó verla solamente está el esqueleto, entonces está muy rara. Y también te digo de niño. Cuando yo entraba a ese lugar, se me hacía tan pesado como las paredes eran de techos muy altos y luego los cuartos estaban como parecía como laberinto. La verdad yo siempre fui a alguien que estaba muy activo en todo, pero sí en esa casa, como que me calmaba, como que se sentía tenso y sentía que a alguien me iba a regañar, a pesar de que estaba ya abandonada. Yo sentía que alguien me iba a decir hey, cálmate, no eras. Eso me sentía como oprimido. No sé, no sé cómo. La verdad no lo he vuelto a sentir. Por eso creo que se me hace difícil. Ahora de eran de explicar lo que sentía de niño, pero sí era como un si en una palabra te lo tendría que decir. Sería esa como como sentirme apretado en un lugar, así como como abogado. No sé, pues te digo nadie tenía acceso más que yo y mi fan y sabía que mi familia no iba y el único que se animó a y esa vez por desesperado, de desesperación de niño de jugar con algún juguete, pues fui yo. No recuerdas alguna cosa paranormal de tu niñez. Compártela con nosotros escribiéndome en Facebook, Instagram o en Whatsapp. Dejaré la información en la descripción de este episodio. Este podcast es parte de la colección de shows de Scarry Fm. Encuéntranos en nuestra página para escuchar más contenido como este. Muchas gracias por escucharnos. Nos vemos