Este episodio contiene descripciones gráficas de suicidio. Se recomienda discresión entre todos los encuentros que Susana ha tenido con lo sobrenatural, hay una experiencia que nunca olvidará. El nombre es Edwird y Susana regresa para contarnos su historia de terror. Lo más espantoso que pasé en mi vida, que yo recuerdo con mucho dolor porque pues lamentablemente, falleció una persona debido a eso yo tenía diecisiete años. Fue en el mil novecienso un noventa y siete. Yo tenía un amigo. Ese amigo era muy cómo te diré. Él era una persona muy creyente de los fantasmas, muy creyente de esas cosas. Para ese entonces estaba saliendo la canción de liberación y él, pues siempre la escuchaba Y todo eso enamorado de un fantasma o algo así y él siempre. Yo siempre lo escuchaba él escuchando esa canción porque, pues creo que él estaba muy enamorado de una muchacha y esta muchacha, lo o sea, terminó con él, pues y él estaba muy dolido y todo, pero él era algo así como como él en su dolor recurría muchas cosas, yo me imagino que satánicas, porque él siempre andaba, siempre que se dormía o algo se despertaba él diciendo que alguien lo ahorcaba, que veía la mano peluda. Fue la primera vez en mi vida que yo escuché que la mano peluda. Y eso, como te digo, yo no daba tanto crédito a esas cosas porque, pues obviamente no creía mucho en eso de satanismo o cosas así, porque yo no lo veía de esa forma. O sea, yo era un poco más increíble en cuanto a eso, pero yo veía que él hacía varias cosas raras. Incluso él dijo que él había enterrado una hija en el panteón. Que eso es cuando dicen que supuestamente están bautizando una hija, no sé qué. Entonces yo le decía Mira, no estés jugando con esas cosas. Esas cosas son malas. Yo no sé qué tan malo puede hacer, pero pues yo escuchaba que decían que nunca uno jugara con esas cosas, porque, pues esas cosas eran del diablo. Eso era lo que yo he escuchaba, pues, lamentablemente, él, pues siguió o sea, no hizo caso. Él quería, supuestamente él quería aprender para hacer que la muchacha que él quería volviera a él. Y pues yo siempre estaba tratando de hacerlo entrar en razón y decirle Mira, no seas tonto hay más muchachas y eso y no o sea, Él no entendía una vez que estaba su hermana de él estaba yo, éramos amigos, estaba otro muchacho y otra amiga de nosotros. Estábamos allí platicando en el cuarto de él. Estamos platicando así normalmente, como pues todos ah que mira que fíjate que esto o sea cosas así, cuando, de repente, como que se le fueron los ojos, se le pusieron los ojos blancos y yo, pues yo lo veía y yo empecé a pensar que o sea que él lo estaba haciendo como como a propósito para espantarnos. Entonces yo empecé a gritarle. Yo le decía chu y chuy, qué tienes, Qué tienes. No estés jugando? Le decía no estés jugando, se llama Jesús jugando. No estés jugando. Obviamente, su hermana estaba riéndose porque pues ella pensaba que estaba haciéndolo como broma. Pero pues, obviamente, yo empecé a espantarme porque él empezó a echar baba negra de la boca, eso así como rapeando negro, así como como si estuviera escupiendo lodo podrido. Yo empecé a verlo como estaba él. No sé me dio tanto miedo porque yo lo veía azir. No sabía yo qué hacer. Cuando yo lo vi que él estaba vomitando todo eso que cuando cuando yo lo agarré y lo agarré de los hombros y le dije os cachetadas, me acuerdo, no sabía yo qué hacer. Le di dos cachetadas y él peso y se le volvieron los ojos y me miró bien, directame a mí no se me va a olvidar esa mirada y se quedó así mirándome fijamente como diciendo por qué me pegaste o sea, y yo le decía perdona es que no reaccionabas Y no reaccionabas y él decía la mano peluda me está ahorcando. Dice gracias que me diste las cachetadas porque me estaba ahorcando. Dice no la vieron. Y me decía no la vieron. Y no la vieron. Ni yo decía, O sea, le decía allá reacciona. No, yo no vi nada. Yo solamente te vi a Ti así ya le contamos cómo él estaba y todo eso Y él, pues, obviamente, nos dijo que le ayudáramos a no sé a deshacerse de eso y yo le dije ya sabes una cosa. Yo no me quiero meter en esas cosas. Mis papás eran de otra religión. Entonces nosotros nos inculcaron con otra religión. Y pues, obviamente, eso no era algo que estaba en nuestras creencias. Supuestamente, aunque yo no daba crédito a lo que estaba pasando porque yo estaba así como que lo estoy viendo, pero no quiero creer. Pero estaba pasando entonces, pues yo no hallaba así ayudarlo. No yo decía no. Y si me meto en algún problema con mi mamá o algo así o sea, yo no no quería yo, pues obviamente no quería yo involucrarme tanto. Así fueron pasando muchas otras cosas, a veces como que se se desmayaba y caía en el suelo, se ponía sus ojos, como te digo en blanco y se desmayaba, se iba completamente. Otros lo volvíamos otra vez le poníamos como alcohol en su nuca y en la cabeza. A veces le dan unos ataques muy raros como de risas. Se reía mucho y todo que luego a veces hasta lloraba él porque decía que le dolía la panza y decía es que me duele. Pero no me puedo dejar de reír decía y había veces que se ponían a llorar mucho, mucho que lloraba y nosotros pensábamos, pues ya su mamá ya estaba pensando que incluso él estaba loco. No sé. Empezaron a buscar, yo creo que ayuda a médica o algo así. Lo llevaron a doctores y le daban medicinas y todo eso, pero pues no nada, nada le ayudaba. Bueno, Él trabajaba en un taller mecánico y esa vez estábamos nosotros ahí con él. Él estaba tomándose unas cervezas con otros amigos y pues nosotros pasamos a saludarlos al taller ese mecánico. Yo me acuerdo que estaba un carro con el cofre de enfrente abierto. Nosotras salimos, yo y su hermana salimos, nos fuimos de allí y ellos se quedaban ahí, pues todos se fueron de ahí y menos él, que él se quedó a cerrar el taller y todo eso, como el tallerés estaba cerca de la casa de él por o sea, pues donde vivía él. Yo me imagino que como no llegaba, pues su mamá lo empezó a buscar. Nos llamó por teléfono a nosotros que si estaba con nosotros. Le dije yo que no, si es que no ha llegado y le digo estaba tomando y yo creo se fue con los muchachos y empezó a decir pues con quién y le dije con fulano y ya le empecé a nombrar los nombres de las personas con los que estaba. Y no, pues todo pasó así. Yo me dormí. Al siguiente día volvió a llamar su mamá y me dijo no ha sabido nada de él y le dijo no. Me diga que no llegó y dice no. Le le digo, pues es que él estaba en el taller con ellos y le dije no sé si ellos se fueron. Entonces yo ya vi a otros dos y les pregunté y dijeron no. Él se quedó en el taller cerrando entonces ya le hablé yo a la mamá. Pero cuando yo le hablé a la mamá para eso ya me contestó. Su hermano de él, o sea, otro hijo de la señora me contestó. Y cuando él me contestó, hace cuenta que me entró como un escalofrío en el cuerpo, porque ya la mamá no me contestó. Y es que lo que pasó es que cuando la mamá fue a ver al taller, a ver si estaba abrió la puerta del taller y pues, desgraciadamente, él ya estaba colgado de un árbol. Una soga al cuello y la música esa que se escuchaba era esa la de liberación, la de enamorado, de un fantasma, una muerte inesperada. Contiene misterios ocultos, más preguntas que respuestas. Susana nos cuenta más de su historia. A continuación, quédate con nosotros. Me acuerdo mucho de esa canción. No me gusta tanto más bien nunca me ha gustado escucharla, porque cuando la mamá describe el panorama en el que ella encontró a su hijo, fue muy unos detalles, muy malos, muy escabrosos. Yo no sé cómo. Es que cuando alguien encuentra alguien que se ahorcó o algo así puede estar, pero él estaba lleno todo de lodo dijo ella. Yo no sé qué fue lo que pasó, de dónde pudo haber agarrado lodo, cómo pudo él haber estado así como estaba platica a su mamá que cuando él entró lo vio, pues obviamente, supuestamente la lengua, la tenía toda de fuera los ojos, pues todos brotados. Pero aparte de eso, él estaba lleno todo de lodo, excepto por una parte del pecho y en esa parte del pecho tenía como un agujerito. Como te digo, yo no lo vi pero la descripción exacta de su mamá fue esa y hasta ahorita, hasta la fecha, me quedo yo pensando en qué fue lo que le pasó, si fue algo de lo por lo que él estaba haciendo, algo con lo que él estaba quizás jugando, porque nunca debió de haber hecho. Muchas veces agradezco a consejos de personas o consejos de mi mamá que me decían tú nunca te andes metiendo en esas cosas, porque esas cosas son del diablo. O sea, siempre decían nada más. Son del diablo Y son el diablo. Y pues desgraciadamente, eso que le pasó, pues me ayudó también más a mí como a decir no yo con esas cosas no me meto, porque es muy malo. Me entiendes es muy malo que estés tratando de hacer algo y quizás no sé juegas con cosas. Veo películas y te lo juro que cada que veo películas, así como escabrosas de ese tipo. Me recuerdo de él porque digo es que sí es cierto eso o sea, tú te pones a jugar con cosas malignas y pues claro que algo malo te va a pasar. Entonces eso fue quizás lo más temnebroso que me ha pasado. Eso es algo que me pone a pensar a mí mucho en lo diabólico, en lo malo, en que no debemos de de tentar al diablo o con esas cosas, porque él existe y tiene poderes y tiene muchos poderes aquí sobre la tierra, entonces si uno se pone a jugar con esos ciertos poderes, como decir, hago esto, pero tú ayudame a hacer lo otro o algo así, entonces, pues él te va a tomar la palabra. Y aunque quizás no te ayude porque pues él no consiguió nunca lo que él hizo. No sé cuál haya sido su historia de él. Qué fue lo que hizo, qué fue lo que prometió, O sea, no, no sabría yo decir sí fue que prometió algo, que hizo algo mal o así como para que le pasara eso qué le pasó. Pero eso sí. Te digo que esa canción de liberación se borró de mí, de mi cassette. No lo quiero escuchar, porque cada que lo escuchaban digamos en ese tiempo eran muy famosos. Ellos pasaban camionetas o carros con esa canción y me pongo a recordar en eso que pasó y me da mucho miedo que fue la primera vez que en mi vida que yo vi que algo como eso pudiera haber matado a una persona así de esa forma, ese temor, ese dolor, la angustia todo imaginarte cómo pudieron haber pasado todas las cosas. Bien, Hogle una referencia algo así. Cuando lo usas lo digamos lo diabólico, Y eso porque luego muchas veces sale lodo o cosas así, porque eso supuestamente es algo que te recuerda que que eso es jugar como con lo sucio. De hecho, eso hace recordar a uno las cosas que pasan del por qué te está pasando algo de esa índole. Y es porque, pues obviamente, tú te estás ensuciando las manos con algo malo. Entonces estás tratando de hacer que una persona en sí haga algo que ya no quiere hacer porque, pues, obviamente, con el corazón o los sentimientos de otra persona no se juega. Me entiendes entonces, pues yo pienso no sé o sea. Como digo, fue muy rara la forma en la que lo encontraron. No sé si es que así todas las personas que se suicidan, porque para toda la demás gente ese suicidio me entiende la policía para todo lo que pasó, todos, el peritaje, todas las cosas, pues eso fue como un suicidio, pero como para no para mí, para los que somos, seramos sus amigos y que vimos él cómo estaba actuando, cómo él estaba para su mamá. Eso fue como otra cosa más más que un suicidio o dolor que él estaba sufriendo por lo mismo de que él estaba haciendo cosas muy malas, decían que a veces él iba caminando por la calle descalzo, o sea, él se perdió mucho. Sí, tomaba bastante y todo y a veces pensaban ellos que estaba como drogado o tomado o algo así, pero él yo lo conocía muy bien. Él no usaba nada de esas cosas, o sea, él era una persona más que nada limpia en ese aspecto. Sí, tomaba unas cervezas y eso, pero no era como para pomerse de esa forma. Muchas veces, incluso su mamá dice que había veces que se hacía del baño en la cama, o sea, no pipí, sino popó. Y eso era como pues qué pasa. O sea, muchas cosas, como una vez que se rebanó también el dedo y fue a propósito no le dolió, o sea, tenía el dedo rebanado. Imagínate y él sangraba y todo y él se tocaba su mismo dedo y decía Mira, no me duele y le decía a su mamá no me duele. Qué tengo le decía entonces cosas así. Te hacen pensar en en cómo, en la forma de cómo lo encontró ella y lo que ella explica y cómo estaba él entiéndese. Para nosotros fue cosa, cosa mala, cosa del diablo. Como dicen, yo no había querido decir esta historia antes. Es más, ni mis hijos saben de esta historia ni nada de eso, porque a más detalles es de que escuchas esa canción y cada que la escuchas es eso como que ese escalofríos, es que te entra que incluso ahorita volví a sentirlo algo que tú no puedes creer, pero está ahí y eso es lo que yo viví o sea tú estás viviendo algo que tú piensas. Eso no es de este mundo, no, no, no puede estar pasando. Pasa solamente en las películas, pasa solamente en historias de miedo o de terror, o sea, por qué lo estoy viviendo. Yo o sea, te pones tú a pensar muchas cosas y luego escuchas eso Y eso como que te lo recuerda y es como que vuelve otra vez. Todo eso para a tu mente y a tu mismo ser, para contarnos tu historia. 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